El subsecretario del Interior, Felipe Harboe destacó la aplicación práctica de la ley 20.253, denominada Agenda Corta Antidelincuencia, la que ha permitido la realización de más de cien mil controles preventivos de identidad, desde su entrada en vigencia el 20 de marzo último, hasta el 2 de abril. Es decir, “en 13 días de gestión se ha realizado una tarea notable en beneficio de la población”, explicó la autoridad.
Harboe valoró los resultados que ha tenido esta ofensiva contra la delincuencia. En esta línea, destacó un operativo que llevo a cabo en las últimas horas Carabineros a nivel nacional, que permitió la detención de 524 personas.
El representante del Gobierno llamó a la ciudadanía a estar tranquila, “porque las herramientas legales que se les dieron a las policías están siendo bien utilizadas”.
Situación ex lautaristas
Frente a las consultas periodísticas de un cambio de escenario en este caso, tras la decisión del juez argentino Federico Sommer de someter a proceso a Marcelo Villarroel y Freddy Fuentevilla, el subsecretario del Interior reiteró su confianza en que prontamente serán expulsados, ya que el magistrado resolvió lo correcto: procesarlos para mantenerlos detenidos.
De hecho, reveló Harboe, el embajador Luis Maira fue contactado por las autoridades del ministerio del Interior de Argentina, quienes le expresaron que la decisión de expulsar a estas dos personas se mantiene intacta.
Entrega de Fondo Social a la Corporación ARTEDUCA
El subsecretario Felipe Harboe también participó este viernes en la entrega de una casa remodelada a la Corporación ARTEDUCA, gracias a los fondos provenientes del Fondo Social Presidente de la República del Ministerio del Interior.
La directora de ARTEDUCA, María Elena Duvauchelle destacó esta iniciativa desarrollada gracias al aporte del gobierno y valoró que los recursos permitieron recuperar una casa (Avenida España Nº 502) que fue un centro de detención durante la dictadura, para transformarla en un espacio de creación artística y de encuentro.
Harboe dijo que con este trabajo se busca convocar a los artistas chilenos a “crear y también a creer a través del fortalecimiento de las creaciones artísticas y el apoyo social que pueden brindar a los jóvenes en riesgo social”.